3. CONSTRUCCIÓN DE LA PLATAFORMA, EL ARMAZÓN, LA EMBOCADURA Y EL CELAJE DEL BELÉN.

La plataforma del belén.

Antes de montar un belén, debemos estudiar detenidamente el sitio que vamos a disponer para el montaje del belén, su tamaño y condiciones, para adecuar a él el tamaño y tipo plataforma y armazón que vayamos a construir.

En el caso de que se vaya a construir un belén de gran tamaño, puede ser conveniente fabricar la
plataforma en varias piezas independientes, situándolas de forma que entre ellas queden unos espacios libres, que llamaremos fosos, que nos van a permitir, accediendo a ellos por debajo de la plataforma, alcanzar desde esa posición cualquier punto del belén inalcanzable desde la periferia de éste.

El armazón

El armazón de un belén cumple la función de colocar el celaje, la embocadura y el soporte de la instalación eléctrica. La estructura puede ser de madera o metálica. Es aconsejable que entre el armazón y las paredes de la habitación o local en que vayamos a situarlo, quede un pequeño pasillo que nos permita circular entre ambos.

Para fijar la altura total de la plataforma que nos proponemos construir, tenemos que tener en cuenta la altura del techo de que disponemos, oscilando nuestra recomendación en alcanzar una altura total entre 200 y 250 centímetros. A veces puede resultar conveniente dar al armazón la misma altura del techo de la habitación, para permitirnos calzar los palos verticales con cuñas, arriba y abajo. Con ello garantizaremos una perfecta sujeción del conjunto.

La embocadura

La embocadura es el frontal con que se cierra el belén o nacimiento por la parte del espectador. Es lo que se llama en belenismo un diorama. Consiste en abrir una ventana suficiente para permitir la perfecta contemplación de todas aquellas partes del belén que queramos sean vistas, permitiéndonos asimismo ocultar todas aquellas partes innecesarias, es decir «la tramoya» del nacimiento.

La altura que se recomienda para el alféizar de la ventana de la embocadura, oscila entre los 130 y 140 centímetros (siempre superior a la altura que hayamos dado a la base de sustentación), dándole al vano una altura que nos permita ocultar al espectador, situado ante el belén en posición normal, la parte más alta del armazón y las posibles lámparas colocadas en la parte alta del belén.

La embocadura se puede construir en aglomerado o corcho de un grueso entre 7 y 10 milímetros, que ofrece la suficiente rigidez sin resultar excesivamente pesado. Pintaremos la embocadura con pinturas plásticas u óleos de acabado mate, en colores oscuros (grises, verdes, azules…) para que destaque sobre ella el fondo iluminado del belén, sin distraer la atención del espectador.

El celaje

Colocar en el fondo de la embocadura un cielo o celaje confiere gran vistosidad al belén. Aporta al conjunto un notable realismo, dotándolo asimismo de una gran profundidad. Se puede construir el celaje en tela, papel, material plástico… La mejor opción es poner una tela elástica que evita las arrugas. Aunque la adquisición de esta tela supone un desembolso inicial algo elevado, pero tratándolo con cuidado y conservándolo de un año para otro enrollado alrededor de un cilindro de cartón, puede durarnos casi indefinidamente.

La tela es mejor fijarla al armazón con belcro. Evitar las grapas, pues a la hora de quitarlas pueden causar desgarros en la tela. La tela elástica queda totalmente tensa y hace aparecer a la vista una superficie absolutamente uniforme y continua. Se recomienda en las esquinas una terminación curva. Para ello clavaremos entre los dos palos horizontales, un pequeño ángulo sobre el que continuaremos fijando la tela.